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El
desesperado fondo antidemocrático
La
amenaza anunciada por el presidente del gobierno bonapartista, Rafael Hipólito
Mejía, de usar militares para desplazar a los maestros que reclaman un
salario justo que les permita mejorar tan sólo un poquito su miserable
condición de existencia, es otra prueba de que Rafael Hipólito Mejía no
es compatible con la tolerancia ni con el ejercicio del derecho. Esa
monstruosa disposición, con sus ribetes de troglodismo, ha hecho
reaccionar a los profesores, viéndose compelido el sector sobornado de
Eduardo Cuello y el patrado Sigfredo Cabral a deponer su sabotaje de los
reclamos, y a reincorporarse a la ADP. Esto,
por un lado, en tanto, por el otro, la ciudadanía sensata ha reaccionado
con sorpresa preguntándose: ¿y esto era lo que prometían el PRD y Peña?
¿Dónde están sus consignas democráticas? y no ha vacilado en ofrecer
su respaldo a los profesores de la ADP, que a su vez se han comprometido a
garantizar que los hijos del pueblo que estudian en las escuelas públicas
no perderán su año escolar. Pero
también hay que resaltar que los padres no mandarán sus hijos a las
escuelas para que los guardias se los vengan a maltratar. Y además, ya en varios puntos del país se han producido airadas protestas contra el provocador anuncio de militarizar la enseñanza hecha por el que desgobierna este desdichado país. |