Rafael Hipólito Mejía-PRD realizan testamento antidominicano Peña Gómez

¡Dominicano, no permitas que estos Advenedizos y aventureros destruyan y sepulten nuestra Patria!

 

Ahora se está poniendo más claro todavía, que en verdad José Francisco Peña Gómez trabajó todo el tiempo en contra de la República Dominicana y a favor de su verdadero país que era Haití y no República Dominicana.  Todo el desvelo de Peña Gómez  fue convertir al PRD en un odioso instrumento de los más bajos apetitos y apetencias bastardas antinacionales.

La fusión con Haití, el favorecimiento de que la República Dominicana cargara con todas las consecuencias del desastre haitiano, prohijado principalmente por sus colonizadores y explotadores franceses y norteamericano, pero también, por el carácter recalcitrante del haitiano de apego, tanto a una idiosincrasia colindante con el primitivismo y sus absurdas prácticas, como proclive a la sumisión lacayuna hacia sus amos blancos. Todos esos pesados fardos y lastres, según el testamento de Peña Gómez, habían de pagarlos la República Dominicana y el pueblo dominicano.

Tras la visita al país del usurpador cura Jean Beltrand Aristide, Rafael Hipólito Mejía aceptó rubricar un acuerdo que previamente había sido redactado y confeccionado por el conjunto del arzobispado criollo que encabeza el Rodrigo Borgia del patio, Nicolás de Jesús López Rodríguez, y del otro lado, el arzobispado haitiano.

Pero ambos grupos católicos han actuado, a su vez, bajo la batuta, tanto de las potencias europeas, de la Comunidad Económica Europea, y de Norteamérica, esto es, EE.UU. y Canadá, como de los jerarcas de las finanzas internacionales, o sea, Fondo Monetario Internacional (FMI), Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y Banco Mundial (BM).

En efecto, un periódico de la prensa amarilla del consorcio Corripio, el llamado "Hoy", trajo en su primera página del 18 de diciembre del año 1999, un incuestionable titular que decía así: "Con aval Banco Mundial partidos harán compromiso legalizar migración haitiana".

Como se puede constatar, el acuerdo del impostor y usurpador Aristide con el desaprensivo Presidente de la República Dominicana para darle la nacionalidad dominicana a todo ilegal haitiano, empezando por los montones de vástagos que cargan a cuestas, que representan casi un millón de haitianos, y todo esto es conforme a los dictados coloniales de las potencias de marras como de los organismos financieros mencionados.

La persistente y sistemática invasión haitiana a la República Dominicana ha contado, no sólo con el aval de la falta de amor patrio de los PRD, PLD y PRSC, así como de sus líderes de pacotilla, sino también con el apoyo siniestro y perverso de las sectas católicas y protestantes, así como del recurso de hacer pasar a miles de mujeres haitianas preñadas para que vengan a parir a los hospitales públicos dominicanos.

La presencia masiva y sistemáticamente orquestada por los agentes antinacionales de todos los pelajes de haitianas preñadas que paren en los hospitales públicos dominicanos, hacen no sólo que sea con los mismos recursos del Estado dominicano que se financie la invasión haitiana, sino que se agrave drásticamente la asistencia y el servicio que están en capacidad de ofrecer los centros hospitalarios públicos a los dominicanos.

Al anunciar el gobierno que dará la nacionalidad a todos los hijos de haitianos nacidos aquí, sin reparar en qué condiciones, ¡ahora si que es verdad que vendrán haitianas preñadas a parir en los hospitales públicos dominicanos!

Así, Rafael Hipólito Mejía y el PRD están realizando el testamento antidominicano y haitiano de José Francisco Peña Gómez.