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Obispo
teniente general monseñor De Jesús Moya Obstaculiza
ejercicio judicial
Juez
de paz San
Francisco Macorís Hablan
de satanismo para violar
En San
Francisco de Macorís acaba de ocurrir un hecho que sirve para ilustrar cómo,
en realidad, la falaz denuncia, sin presentar pruebas, del arzobispado
dominicano respecto al llamado satanismo, no es más que una bola de humo
o coartada para estos ensotanados vividores seguir viviendo y disponiendo
a costilla del pueblo y de los reclamos de justicia y bienestar por parte
de la sociedad. El
obispo monseñor Jesús María De Jesús Moya, recientemente proclamado
como teniente general de las FF. AA. dominicanas por Rafael Hipólito Mejía,
haciendo uso de la fuerza policial y de ese rango militar obstruyó,
impidió, amenazó y abusó bestialmente del juez de paz del municipio de San Francisco de
Macorís, Dr. Ramón Pascual Arias, mientras éste efectuaba, conforme a la
ley y a sus atribuciones como juez de paz, un procedimiento de sellos, esto
es, colocando sellos judiciales en bienes dejados en herencia por un
difunto con la finalidad de que los mismos no sean usurpados por una de
las partes envueltas en la repartición de herencia. Al
segundo día del trabajo en cuestión del susodicho juez de paz, éste se
encontró con que el sacerdote teniente general se encontraba presente en
el edificio con 15 policías, entre rasos y oficiales, quienes, tan pronto
el juez penetró a sellar los bienes dentro del edificio de la empresa
Nazario Rizek C. x A., el monseñor De Jesús Moya ordenó a las tropas
policiales bajo su mando dejar encerrado al juez negándole toda facultad,
según su sacrosanta voluntad por ser un obispo que se dice representante
de cristo aquí en la tierra. Si el
juez no sale huyendo a estas horas no estaría rindiendo el informe
correspondiente al juez de la Primera Cámara Civil y Comercial del
juzgado de primera instancia del Distrito Judicial Duarte. Es
evidente que De Jesús Moya recibió una fuerte suma de dinero de parte
de un grupo de los herederos que pretende despojar de sus bienes y
derechos a los otros. Cuando
esos ensotanados obispos, a la cabeza de quienes está el cardenal Rodrigo
Borgia criollo, Nicolás de Jesús López Rodríguez, hablan de satanismo
es porque están preparando una verdadera ola de violación de los
derechos y buscan apropiarse masivamente de riquezas y bienes que no son
de ellos. Así lo testifica la historia de la Iglesia Católica y del
Vaticano o de los protestantes. Transgreden la ley y el derecho, no reparan en nada con tal de obtener riquezas materiales. Se viven metiendo en cosas de la sociedad civil y mundana diciéndose representantes de imaginarias divinidades para estafar, como sucede con su deus, su dios o cristo, su dios-hombre.
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