¡Que se separe el grano de la cizaña!

 

Queremos que la opinión pública sepa que, al parecer, funcionarios de la administración pública o supuestos dirigentes sectoriales crean verdaderas bandas de desfalcadores del erario público o de instituciones populares y gremiales, para con esos recursos crear a su vez negocios o empresas privadas y de ese modo "blanquear" el dinero mal habido.

Como es sabido, no hace mucho denunciamos que un doctor director del hospital público Luis E. Aybar, antiguo Morgan, de Santo Domingo, estaba implicado en un desfalco de unos 7 u 8 millones de pesos en complicidad con una cuñada suya, que era, a su vez, encargada de compra en el mismo centro hospitalario Morgan; resulta ahora que ese doctor es de los que ha comprado la Clínica Betances, situada en el residencial sector de la calle Bolívar, junto al tal Secundino Palacios, "gremialista" de la AMD y viejo oportunista revisionista de la claque de renegados de Narciso Isa Conde.

La pregunta obligada es ¿de dónde sacó Secundino Palacios, un pelagatos, millones para comprar junto al hijo de Teresa Bonet la clínica Betances?

Sabemos que otros médicos, de cuya honradez y honestidad no dudamos, son socios de aquellos en la adquisición de la citada clínica. Y creemos, también, que esos médicos honestos y de bien vivir no tienen porqué servir de coartada a gente que, por corrupción ideológica y política, sólo saben hacer lo mal hecho contra el pueblo.

¡Que se separe el grano de la cizaña!