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Funcionarios
gubernamentales se enriquecen en grande con cada préstamo que coge el
gobierno de Rafael Hipólito Mejía
En uno de los últimos préstamos
conocidos por la Cámara de Diputados por un monto de 39 millones de pesos
aproximadamente, el representante del gobierno reclamaba que dicho préstamo
fuese aprobado. Y en un momento determinado llegó a expresar lo
siguiente: "es que ya se han gastado cerca de 80 millones en gastos
de cierre y comisiones, por lo que es obligatoria su aprobación sin más
dilaciones". En esas expresiones de ese agente
del Poder Ejecutivo se condensa una buena parte de la verdad de los préstamos:
y es que, por cada uno de ellos, entre los funcionarios del gobierno se
reparten millonadas de pesos. El cado del carnaval de préstamos
bien puede ilustrar el nivel de la corrupción imperante en el gobierno de
Rafael Hipólito Mejía. Y si, en efecto, los gobiernos de
Balaguer fueron la organización de la depredación del Estado, encabezada
dicha acción depredadora por Balaguer, para el enriquecimiento de un
grupito que todo el mundo conoce; el de Leonel Fernández no fue la
depredación la fuente del enriquecimiento si no la llamada capitalización
de las empresas del Estado, esto es, su privatización; pero en el de
Rafael Hipólito Mejía esa fuente de enriquecimiento son los préstamos a
raudales, sino que le pregunten a Sergio Grullón y Rafael Calderón entre
otros. |