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Cardenal Hildebrando Borgia López Rodríguez ¿Qué
podría argumentar, con apego a la historia y a los hechos, sobre la
relación existente entre cristianismo y drogas desde las más
profundas raíces de esta religión?
Veamos lo del uso de las drogas y
alucinógenos en las llamadas orgías y bacanales.
Ahora no vamos a continuar citando la “Increíble Historia del
Vaticano”, sino vamos a ofrecerles las verdades históricas que han sido
descubiertas y difundidas por lo que se llama la exégesis histórica
respecto al cristianismo y su fundamento, que es el Nuevo Testamento. En realidad,
los comentarios que ofrecemos forman parte de la obra en preparación de
Luis A. Montás respecto a “Falsedades y mentiras del principio al fin
de todo el Nuevo Testamento”. En la novela
Qumrán del autor Eliette Abécassis y de la que el prestigioso órgano de
la burguesía ilustrada francesa, Le Monde, llamó: “brillante reflexión
sobre la memoria y la transmisión, la fe, el misticismo y el fanatismo
religioso”, obra elaborada con “erudición, inteligencia y
profundidad” originales. Allí se
especifica la relación existente entre cristianismo y las drogas desde
las más profundas raíces de esta religión. Veamos el
pensamiento del arqueólogo Almond de Inglaterra: “El
cristianismo en producto de una seta alucinógena… Cristo no existió
jamás, al igual que la religión cristiana”. “Los
cristianos encontraron entonces una estratagema para conocer el mundo
divino… La Amanita muscaria, … vean su piel roja con pequeños
puntitos blancos; contiene un poder alucinatorio muy fuerte. Vean su forma
fálica, que hacía decir a los antiguos que eran una réplica del dios de
la fertilidad. Sí, como les digo, ahí está el hijo de Dios; su droga es
una forma pura de la simiente divina. De hecho, es el propio Dios
manifestado en la tierra.” O si no, por
otra parte, tal y como reproduce el periódico amarillo del patio “El
Nacional” en un reporte sobre el vino titulado: “El vino, una bebida
muy católica”, se dice: “el vino es la más cristiana de las bebidas
fermentadas” y según la mitología del Evangelio, Jesús eligió el
vino como su sangre. Véase edición del jueves 9 de agosto del 2001, Pág.
11-A. Ya, en un
comentario anterior, que está próximo a publicarse en el periódico “¡Despertar!”,
órgano del Partido Comunista (PACOREDO), subrayamos la íntima relación
entre cristianismo, alcaloides y alcoholes, esto es, bebidas espirituosas
o aguardiente. ¿Qué podría
argumentar, con apego a la historia y a los hechos, el distinguidísimo y
demasiado culto Hildebrando Borgia López Rodríguez? |