A propósito orgías sexuales satánicas, una secreta verdad dicha por historia documental vaticana y oculta durante siglos al gran público cristiano

Modelos "vírgenes" pintor Caravaggio eran las más cotizadas rameras, disolutas, y putanas cortesanas que alegraban noches palaciegas religiosos vaticanos

 

Como el cardenal Hildebrando Borgia López Rodríguez ha acusado que los seguidores de los ritos satánicos hacen orgías sexuales, bacanales y consumo masivo de drogas.

Nos vamos a permitir transcribir lo que narran los estudios de la historia del catolicismo y el cristianismo al respecto. Lo que vamos a leer para que el ciudadano conozca, se encuentra en el libro “La Increíble Historia del Vaticano” del jesuita español Alvaro Baeza, editor de la colección Buhardilla Vaticana, publicada en el 1995, empezando en la página 342 hasta la 344, inclusive.

“…éste es un muy pequeño secreto, casi una secreta anécdota infantil, comparado con los secretos que celosamente guardan los inmensos Archivos Secretos Vaticanos. Secretas anécdotas que ahora hemos sabido, como que todas las modelos del Gran Caravaggio, el gran maestro pictórico favorito de los Pontífices en el final del siglo XVI y principio del XVII, que utilizó para pintar a todas sus famosas Vírgenes y Santas Madonnas, eran simples cortesanas y rameras disolutas putanas Vaticanas, que alegraban los jardines y las noches palaciegas vaticanas de tanto vasallo y religioso vaticano. Lo dice la misma historia documental Vaticana.

“Las maravillosas obras pictóricas realizadas por Caravaggio en las que aparece la Virgen, como en “La Fuga de Egipto” y la “Magdalena Arrepentida”, tuvieron como modelo, sorprendentemente, a una exuberante mujer para reflejar a la Virgen María. Una simpar moza disoluta, cortesana y putana vaticana llamada Anna Bianchini; una especial "donna de la notte vaticana” de entonces, entre los años 1580 a 1605. La misma modelo, Anna Bianchini, que repite en la obra pictórica de “La Muerte de la Virgen”. Sin embargo, del cuadro “La Virgen y los Palafreneros” la modelo era la bellísima Lena, otra exuberante cortesana que se llevaba a los hombres de tres en tres, porque su fogosidad era insaciable y ardorosa. Siendo la mejor y más cara meretriz, disoluta cortesana de todos los amigos y cortesanos papales de entonces, a tenor de los propios escritos del maestro Caravaggio.

“Y de nuevo, en el gran cuadro de “Santa Catalina de Alejandría”, Caravaggio empleó como modelo pictórica a otra bellísima cortesana disoluta y ramera vaticana llamada la gran Fílide, una de las mujeres más bellas de la noche vaticana de entonces. Impresionantes anécdotas artísticas vaticanas del gran maestro Caravaggio, pintor favorito de los Papas y Príncipes de la Iglesia, que utilizaba siempre como modelos, para las vírgenes de sus cuadros vaticanos, a las más famosas y diestras rameras y disolutas cortesanas para sus cuadros papales. Y ahí están, tan maravillosamente pintados como magníficas obras de arte son. Dignas del gran asombro y admiración que desde entonces provocan, cuyo precio real hoy en día es incalculable. Y últimamente, al ser desvelado este último secreto vaticano, el precio no ha hecho nada más que subir todavía mucho más. Como en el llamativo caso del famoso cuadro del museo de Viena.

“Una secreta verdad que durante siglos ha permanecido oculta al gran público cristiano: quiénes fueron en verdad y cuál era el verdadero origen de las sorprendentes modelos elegidas. Ni más ni menos que las más cotizadas rameras, disolutas, cortesanas y putanas vaticanas de aquellos años de final del siglo XVI y principios del XVII. Cuando tenían lugar las grandes noches de las bacanales y orgías romanas, tal y como las llamó el gran Casanova, y los Borgia no tenían nunca fin. ¡Cuántas historias secretas vaticanas nos quedan por conocer! Y cuántas, por desgracia, nunca conoceremos”.