La gente se cansó de la politiquería barata y el engaño de los partidos del sistema

 

No cabe duda que o hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo aguante.

Así, la gente parece decidida a dar una muestra palpable de que no está dispuesta a aceptar que la sigan engañando con el relajo de convertir el sufragio electoral en un medio para imponerle la voluntad de partidos y candidatos que desde que ganan jamás se acuerdan del pueblo ni de las masas.

Ese despertar de conciencia de la gente es lo que se puso claramente de manifiesto cuando en el pasado ensayo electoral la gente se quedó sentada en su casa o atendiendo sus asuntos sin hacer el mínimo caso del llamado de las autoridades electorales. La gente sabe que los tres partidos del sistema son harina del mismo saco y que a ninguno de estos tres nunca le ha interesado hacer política, sino politiquería barata y sucia.

La gente ha entendido que a los politiqueros y a sus engaños hay que darles las espaldas. Es que tanto va el cántaro al agua que termina por romperse.

Ya está bueno de engaños.