
|
La
ignorancia Rafael Hipólito Mejía compite con su falta de cultura general
y vulgarmente evidencia que el troglodismo absolutista disfrazado de
legalidad, o bien el bonapartismo, es lo único que su estrechez le
permite concebir como democracia Cuando
Rafael Hipólito Mejía concurre a Ecuador y destaca que Joaquín, el
tirano y dictador Balaguer, representante típico del despotismo
seudoilustrado, es un líder democrático que sigue dando cátedras de
democracia, lo único que se pone de manifiesto como una verdad más clara
y contundente que el sol, es que Rafael Hipólito Mejía es un ignorante
contumaz, que en su torpe proceder, cada vez que abre la boca, hace o dice
un disparate o barrabasada mayor que la que anteriormente había hecho o
dicho. Eso de Balaguer dando cátedras de democracia es un juicio chapuza. De Joaquín
Balaguer, siendo condescendientes o tolerantes con quien ya no puede
defenderse intelectualmente por haber perdido todas sus facultades, podríamos
decir que, siendo un tirano nato de una larguísima trayectoria
absolutista y dictatorial, es un estímulo y acicate del bonapartismo o
bismarkismo única y exclusivamente. Este, es una corriente política
propiciadora de una mano de hierro forrada con guantes blancos y de
terciopelo, esto es, a lo que el mismo Balaguer llamó, diferenciar el puñal
de la baqueta, y que él es un puñal, pero dentro de la baqueta (San
Francisco de Macorís, año 1994). Así, los
que como Rafael Hipólito Mejía carecen de cultura política y son huérfanos
de ilustración intelectual, ya que no podemos olvidar que el Presidente
del Poder Ejecutivo apenas alcanzó el grado de Perito Agrónomo del
Instituto Politécnico Loyola, aunque gusta pasarse de contrabando como si
fuera Ingeniero Agrónomo, y además esas personas que por vocación son
reaccionarios y típicas figuras antidiluvianas, no logran entender que el
bonapartismo o bismarkismo no es la democracia, sino es una degeneración
y aberración de la democracia burguesa pero que no llega a ser jamás su
sinónimo. Es como si se dijera que el maco es un pez por el hecho de que,
en sus primeros días, vivió en el agua y después de adulto puede
meterse en ella sin ahogarse aún cuando respira por pulmones. Balaguer,
con sus 31 años al servicio del dictador Trujillo y corresponsable de
todos los crímenes de ese odioso régimen; responsable directo de la
dictadura de los 12 años con miles de muertos, miles de miles de
dominicanos atropellados, de huérfanos y padres y madres luctuosos,
apoyador contumaz del crimen; Balaguer creador de bandas paramilitares,
como la de “los incontrolables” y la “Reformista y Anticomunista”
del ’71 con Ramón Pérez Martínez y Enrique Pérez y Pérez, o bien
proclamando que la Constitución es un pedazo de papel y que él sería
Presidente de la República Dominicana hasta que el de los EE.UU. lo
quisiera, no puede dar cátedras de democracia, pero sí de bonapartismo. Rafael Hipólito Mejía debería cultivarse e ilustrarse un poco, además de refrenar esos espasmos, sombras o caricaturas de pensamientos. |