El desgobierno Rafael Hipólito Mejía hunde la educación pública aún más

 

El pueblo, ya desengañado de lo que es el gobierno de Rafael Hipólito Mejía, así como convencido de que está incondicionalmente al servicio de los explotadores y las altas instancias oscurantistas católicas, ahora tiene que sufrir que el gobierno no quiera aumentarle hasta un sueldo de RD$5,000.00 mensuales a los profesores de las escuelas públicas.

El gobierno obliga a estos esforzados trabajadores a irse a paros en reclamo de que se les pague el equivalente a RD$165.16 por día.

Es bueno que la gente se dé cuenta de que esta cantidad equivale a RD$35.00 menos de lo que se le paga a un ayudante de albañilería por ligar y tirar mezcla de construcción, área de trabajo en la que se paga a 200 pesos el día.

Pero lo más grave y escandaloso del caso es que a un policía de AMET, por atropellar al pueblo, se le pagan 6,000 pesos mensuales.

Y a un profesor no se le puede pagar, por educar al pueblo y a sus hijos, RD$5,000.00 al mes.

O a un chivato de la Dirección Nacional de Información, organismo que ha servido de guarida a grandes contingentes de militantes peñagomistas y del gobierno de Rafael Hipólito Mejía, se les paga de RD$10,000 en adelante.

Aún más, resulta irritante y escandaloso que el gobierno le done cada año cerca de 500 millones de pesos a la Iglesia, esto es, aparte de que les mantienen las iglesias, a los curas se les pagan sueldos como capellanes militares y policiales, el gobierno paga los seminarios de monjas y curas, les dona escuelas, universidades, centros tecnológicos, centros de salud equipados de un todo, como es el caso de la Plaza de la Salud, etc., etc., yendo a parar a esos parásitos ensotanados más del 30% del Presupuesto Nacional cada año.

La Iglesia Católica está pegada de la teta de la vaca nacional en forma inclemente,  indolente y parasitaria.

Los profesores de escuelas públicas tienen que ganar, por lo menos, con qué mantenerse aún dentro de la precariedad.

Nuestro respaldo a los profesores en su justo reclamo.