Hatuey Decamps

Cuando se muera tendrán que hacerle dos cajas por lo menos

 

Cuando Hatuey Decamps se muera tendrán que hacerle dos cajas por lo menos.

Una, para meterle el cuerpo, y la otra para poder enterrarlo junto con su larga lengua.

Pues hay que ser verdaderamente bien lengua larga, además de cara dura y mentiroso, para decir que en el circo de mercenarios, al que se llamó convención, se presentaron 600,000 perredeístas, esto es, un poco más del 35% del supuesto padrón electoral del PRD.

En esa convención o circo de mercenarios ganó el grupo de Rafael Hipólito Mejía que era, por su gran apego a los bonos, el más abonado, en tanto los otros mercenarios se quedaron cortos. Pero todo quedó entre familia de mercenarios.

Hubo hasta quienes compraron al competidor con cheques sin fondos, como aconteció en Villa Tapia.

Y ahora el que dio el eléctrico, o sea, el cheque sin fondos, tiene que buscar los 40 mil o será traducido a la justicia por fullero.

Imagínese el ciudadano lo que pasará si este turpén alcanza el puesto de regidor por el PRD.