La campaña contra el supuesto satanismo busca oponerse al progreso y la ciencia mientras procura mantener el parasitismo que se basa en la ignorancia y el atraso

 

En verdad, la traída por los cabellos del satanismo es parte, tanto del Cardenal López Rodríguez como de un pastor pentecostés llamado Samuel Santana para oponerse a todo lo que signifique ciencia y progreso, puesto que su interés es la ignorancia y el atraso de las gentes para seguir engañándolas y viviendo de ellas con su lema de: “El sabio vive del tonto, y éste del más pendejo. Y el que se deja joder una vez, hay que joderlo siempre”.

Mientras el Cardenal montó un show perverso llamando satanismo al control de la natalidad, llegando a decir que el uso de la pastilla “un día después” es satanismo, al avivato de Samuel Santana lo encontramos escribiendo en la prensa amarilla que: “la red de internet es un medio ideal del satanismo”.

En verdad, hay que decir categóricamente lo siguiente: el cristianismo y el vudú tienen el mismo carácter, igual que todas las brujerías, pues, en último caso, ¿qué son el cristianismo y el vudú sino variantes de las creencias en hechicerías?

El Cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez ha montado, mancomunadamente, un coro con unas que otras sectas adventistas, pentecostés, o sea, de las llamadas protestantes, en torno a denunciar lo que llaman el satanismo.

En verdad, Satanás es un invento de la magia cristiana y concretamente hecho por Pablo de Tarso que, según las cartas clementinas, reflejan que era el mismo Simón El Mago, ejemplo mismo del satanismo. Por ejemplo, en su primera carta a Timoteo, confiesa inequívocamente su práctica del satanismo diciendo: “... Himeneo y Alejandro, a quienes entregué a Satanás...” (Art. 1, v. 20).

Pero lo practican también los obispos dominicanos, como es el caso por ejemplo de José Dolores Grullón, de San Juan de la Maguana, que, cuando el lío de la entrega de los apartamentos allí, se le oyó orar llamando a satanás y decir: “No permitas que el que entre allí concilie el sueño ni tenga paz, bla, bla, bla”.

Otro objetivo perseguido por el Cardenal Rodrigo Borgia criollo es seguir disponiendo para provecho de la Iglesia, y por tanto de sus huestes de parásitos ensotanados, del 24 ó 30 por ciento del presupuesto nacional del monto total que directa o indirectamente le pasa por sus manos, y que ronda cerca del 75 al 80 % del total del presupuesto nacional.

La ambición del Cardenal y sus huestes de obispos, parece no tener límite. Por ejemplo, ahí está el caso concreto de que en el barrio de Cansino 1ro., los moradores denuncian que el párroco se ha robado la zona verde de la comunidad, talando árboles, bajo el chantaje de él es castrense y goza además del respaldo del mayor General López Rodríguez, el Borgia criollo; que tiene, a su vez, acobardado al Síndico Jhonny Ventura, al Coronel de Foresta y al Secretario de Medio Ambiente, que son, de hecho, por esta vía, sus cómplices.

Para seguir viviendo del sudor del pueblo y conculcando derechos es que se inventan el cuento del satanismo.

¡Basta ya de engaños!