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¿A qué vino de manera sorpresiva la esposa del presidente
de Venezuela, Hugo Chávez? No podemos dejar pasar esta edición
sin que tratemos el caso de la extraña y sorpresiva llegada de la esposa
del coronel Hugo Chávez, presidente de Venezuela, quien llegara la noche
del sábado 11 de mayo a la Base Aérea de San Isidro, donde fuera
recibida por funcionarios de la Cancillería de segundo y tercer orden,
para ser alojada en un hotel de Juan Dolio y el domingo entrevistarse con
Rafael Hipólito Mejía, que se encontraba de fin de semana en la casa
presidencial playera de Juan Dolio. La prensa amarilla y comercial del
país, caldo de cultivo y agua fuerte de todo tipo de infamia y
canalladas, quiso crear alarma y pánico como si el mundo estuviese
derrumbándose en Venezuela. Y no crea el lector que esa prensa,
sus dueños, los gángsters que hay detrás de cada uno de ellos, sus plumíferos
de a tanto por línea, etc., en realidad no sabían de lo que se trataba.
Pero querían poner la gente a especular y así, dicha prensa venal,
escurrir el bulto y ocultar lo que había y hay en verdad. Pero hay tres hechos que pueden
dejar esclarecido el asunto del viaje de la señora Chávez: 1ro. El lunes, bien tempranito,
Rafael Hipólito Mejía visitó las instalaciones del banco principal del
que es accionista de primer orden Carlos Andrés Pérez; 2do. La Cancillería, a través de
su incumbente, informó que estaba en estudio la solicitud de extradición
de Carlos Andrés Pérez y 3ro. La declaración del
Administrador de la Refinería de Petróleo llamando la atención del alza
por los 28 dólares del barril de petróleo y la incidencia de este fenómeno
en el ritmo de la llamada economía dominicana. ¿Qué está pasando? Con toda razón, cabe pensarse que
el gobierno de Hugo Chávez está haciendo valer su derecho, así como su
poder económico-petrolero y tal vez se disponga a hacerle entender a
Rafael Hipólito Mejía que debe meditar bien si vale la pena una crisis
económico-financiera en torno al petróleo y sus derivados por la
complicidad con el delincuente Carlos Andrés Pérez. La ciudadanía, preguntamos, ¿soportaría
que Rafael Hipólito Mejía la meta a coger lucha y padecimientos por
culpa de un rufián como Carlos Andrés Pérez porque Rafael Hipólito Mejía,
Milagros Ortiz Bosch, Hatuey Decamps y sus socios, quieran proteger al
susodicho delincuente?
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