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Quiebra de
más de 3,500 fábricas de muebles no
es sólo por efecto de las masivas importaciones, sino por obra y gracia,
sobre todo, de la dinámica interna del capitalismo, que es agudizada con
el modelo neoliberal Los llamados
empresarios de la República Dominicana, después que tanto clamaron y
clamaron para que se impusiera el neoliberalismo, ahora están con el
grito al cielo, cumpliéndose así el adagio de que no es lo mismo llamar
al diablo que verlo venir. Abogaron
por la venta y privatización de las empresas estatales, aspirando, según
los cálculos hechos con las aguas congeladas de su siniestro egoísmo, a
quedarse sobre todo con la CDE, el CEA y las más productivas de ellas.
Ahora que al ser privatizadas esas empresas han quedado en manos de
monopolios extranjeros, que apuntan contra esos llamados empresarios
criollos, se ve a éstos reclamar y protestar respecto a la conveniencia
de esos pasos privatizadores. Otro
caso es el de la eliminación de las barreras aduanales y el libre
comercio. Resulta que el Presidente de la Asociación Nacional de
Industrias de Muebles, Colchones y Afines (ASONAIMCO) denunció que en los
últimos 4 años (precisamente años pico de privatización y recetas
neoliberales para este país) se han ido al hoyo de la quiebra más de
3,500 fábricas de muebles. Y reclama que se implementen medidas de corte
proteccionista a favor del ramo del mueble y los colchones. Pero
se equivoca o piensa con mala fe el Presidente de la citada Asociación,
ya que esa quiebra no es sólo por efecto de las masivas importaciones,
sino por obra y gracia, sobre todo, de la dinámica interna del
capitalismo, que es agudizada con el modelo
neoliberal.
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