
|
Rafael Hipólito Mejía con sus desacertadas y díscolas actuaciones, sólo ha contribuido a la aceleración y acentuación de la miseria y la pobreza hacia el seno de la población dominicana Le aumenta a
guardias y policías, ascendiéndolos e incorporando a miles y miles más
de reclutas a sus filas y no le quiere aumentar ni un chele a los
profesores Qué
contraste hay entre la postura del recalcitrante bonapartismo trujillista
de Rafael Hipólito Mejía en la defensa de, ni un chele de aumento para
los profesores, de un lado, y del otro, la del representante residente en
República Dominicana del Banco Mundial, Marco Mantovanelli. Mientras
éste pone de relieve que es demostración de un grosero absurdo que se le
aumente a guardias y policías, ascendiéndolos e incorporando a miles y
miles más de reclutas a sus filas, y no se le quiere aumentar ni un chele
a los profesores, en tanto el gobierno repite como una cotorra amaestrada
que la educación es su gran preocupación; que la educación es su área
prioritaria de inversión, etc., etc. Y
aún más, el cínico Secretario Técnico de la Presidencia, Rafael Calderón,
asegurando que Marco Mantovanelli no ha querido cuestionar el supuesto
programa de Rafael Hipólito Mejía de lucha contra la pobreza que el
gobierno dice tener, sin que nadie se percate de su existencia ni mucho
menos vea sus reales efectos. La
verdad es que Rafael Hipólito Mejía, con sus desacertadas y díscolas
actuaciones, sólo ha contribuido a la aceleración y acentuación de la
miseria y la pobreza hacia el seno de la población dominicana. Y
no sólo en cuanto a miseria material, sino que, al tiempo que propicia
una postura intransigente y terca ante el justo reclamo de los profesores
que educan a los hijos del pueblo, acentúa aún más la falta de atención
hacia el área educativa.
|