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Todo
Estado es una maquinaria ciega de opresión al servicio de la clase
explotadora que tiene el Poder y las FF.AA. y la P.N. son los pilares
instrumentos de represión y coerción Este asunto
que ha querido ser rehuido y ocultado perversamente en su naturaleza íntima
por la prensa amarilla, por los mismos maestros reclamantes y hasta por la
llamada falsa izquierda del Fui, del Patrado de González Espinosa, del
Miuca-Pct y demás yerbas perniciosas de oportunistas y revisionistas Hay
un asunto de trascendental importancia que está de por medio en la feroz
amenaza hecha por el gobierno de enviar a los guardias a impartir clases
en las escuelas públicas, asunto que ha querido ser rehuido y ocultado
perversamente en su naturaleza íntima por la prensa amarilla, por los
mismos maestros reclamantes y hasta por la llamada falsa izquierda del
Fui, del Patrado de González Espinosa, del Miuca-Pct y demás yerbas
perniciosas de oportunistas y revisionistas. El
asunto es que no se ha querido hablar claro y sustentar que las FF.AA. y
la P.N. son los pilares instrumentos de coerción y represión de la
maquinaria de opresión llamada Estado y que todo Estado es,
efectivamente, conforme a la ciencia de la sociedad y la historia, una
maquinaria ciega de represión al servicio de la clase explotadora que
tiene el Poder. Y
que siendo las FF.AA. y la P.N. esos instrumentos coercitivos, no pueden
ser iguales a los educadores y pedagogos, que se supone debe ser o aspirar
a ser cada maestro, y cuya divisa es enseñar persuadiendo y convenciendo,
pero no amenazando ni castigando. Si
un guardia o policía asiste a ocupar el puesto del maestro, será como un
elemento coercitivo, listo al ataque, pues esa es su función y su
naturaleza dentro de esa maquinaria deshumanizada que se llama Estado. No
es verdad que un guardia al ocupar el puesto del maestro es lo mismo que
un guardia que va a reforestar árboles a la montaña, como pretende el
traidor oportunista Chaljub Mejía, ni es lo mismo que un guardia que es
enviado a una zona de desastre natural, como ciclón, terremoto o cosa por
el estilo. Que
no nos quieran meter gato por liebre, ni mucho menos gato entre macuto.
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