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Una
vez más queda demostrado Para
Gómez Pepín (Jack el Destripador) aplicación leyes es
Forzado por
las circunstancias, con una economía caracterizada por el
ahondamiento de la miseria y el desempleo así como el aumento de la
intensidad de la explotación del trabajador, en donde por más volumen y
más intenso tiempo trabajado se les paga mucho menor salario, y esto es a
los pocos que encuentran ocupación, y de ese cuadro, desprendiéndose un
creciente malestar social que a todas luces camina a pasos tan inequívocos
como firmes hacia una protesta generalizada contra el gobierno y el PRD,
el cabecilla del gobierno, Rafael Hipólito Mejía, se vio precisado a
hacer un llamado a que Pedro de Jesús Candelier se controle en su línea
troglodita, abusiva
y de atropello contra los conductores, sugiriéndole que tenía que
"controlarse" y subrayando que a éste, a Candelier, le gusta
irse a los extremos. Consciente
como todo sicópata del carácter dañino de lo que hace contra sus
semejantes, lo cual goza y disfruta con mirada propia de reptil, Pedro de
Jesús Candelier, dio orden de "aguantar
el foete" contra la ciudadanía. Pero he aquí,
que cuando se apela a formas menos represivas y a formas menos truculentas
y obsesivas para ordenar el tránsito o para aplicar las leyes, Gómez Pepín,
(Jack el Destripador) que dirige la desacreditada prensa amarilla "El
Nacional", propiedad de Pepín Corripio, da inicio a una perversa
campaña para que sea reimplantado en clima de terror por parte de
Candelier y sus cancerberos. Demostrando
que para Gómez Pepín la aplicación de las leyes no es más que un
vulgar pretexto para la realización de abusos y atropellos desmedidos
contra la población en una típica expresión de lo que se llama
bonapartismo, apenas el martes, día 12 de febrero, publicó una portada
donde presentaba una esquina de la avenida John F. Kennedy
de la ciudad capital, sin ningún tipo de entaponamiento ni
problema de tránsito alguno, por lo que los policías de AMET estaban
serenamente intercambiando palabras respecto a su trabajo, para que Gómez
Pepín, ese monstruo enfermizo y patológicamente desquiciado por los
esquizoides de la psicopatía asesina, reclame que la tolerancia con los
conductores ha conducido a la vagancia; y el mismo día miércoles fue más
lejos aún, y de nuevo en la portada de ese periódico amarillo embarró
diciendo que: "la flexibilidad trae el caos al tránsito",
precisando que se requiere de medidas violentas, que AMET aparece, golpee
e incaute vehículos al margen de la ley y en contra del correcto sentido
que han de tener, tanto las leyes como su aplicación, que no ha de ser
otro que la justicia. La aplicación
de leyes en forma arbitraria, abusiva o criminal es tan o más perniciosa
que la tolerancia hacia su violación en casos insignificantes. Pero debe subrayarse para que la ciudadanía vuelva y compruebe que ese sujeto que se esconde detrás de su condición de periodista y que responde al nombre de Radhamés Gómez Pepín, es en verdad un sicópata alcoholizado, cuyas prácticas de ver sangre de humildes ciudadanos le ha llevado a una condición irreversible de una bestia cebada que sólo calma su desequilibrada alma cuando contempla la comisión de crímenes contra gente del pueblo.
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