
|
La campaña falaz y supersticiosa de la Iglesia Católica y
sus obispos sobre el producto de la imaginería popular llamado satanismo Método de chantaje, extorsión y persecución para
pretender seguir esquilmando y explotando para siempre a los dominicanos
como lo han hecho desde la época de la Colonia, pero por sobre todo,
desde 1954 cuando se estableció
el Concordato entre el dictador Trujillo y esa iglesia La desenfrenada como alocada campaña
de las altas jerarquías católicas, que encabeza Hildebrando Borgia López
Rodríguez en el país, sobre el satanismo, busca crear una cortina de
humo y pescar en río revuelto, por aquello que dice el refrán al
respecto. Es que el Cardenal está desesperado y no encuentra qué
hacer para satisfacer la curiosidad de los ingenuos y tantos creyentes
cuando, perplejos y asombrados, éstos están conociendo por las
informaciones radiales, televisadas y escritas, que en la llamada Iglesia
Católica, igual que en las protestantes, los curas y pastores son
exponentes de las peores lacras morales del hombre, como son la
homosexualidad, el parasitismo, la criminalidad, la pedofilia y por sobre
todo el encubrimiento de todas estas cosas podridas por parte de quienes,
siendo los obispos y cardenales, deberían velar por la buena conducta de
sus reclutas, que son los curas. Pero no está sólo esto, sino que esos
obispos y cardenales están llenos de ambición y codicia por las riquezas
y cosas mundanas. Y resulta que los curanderos, brujos y
rezadores, constituyen una competencia seria que, con el crecimiento de la
pobreza, amenaza –contradictoriamente- con hacer quebrar el negocio de
esa institución eclesiástica económico-político-financiera. Un gran sabio y científico inglés, Aldous
Huxley, definió con su acostumbrada inteligencia, no sólo a la Iglesia
Católica, sino a sus métodos de chantajes, extorsión y persecución y
dijo: “la Inquisición (que es el método característico de la Iglesia
Católica) quema y tortura con el objeto de perpetuar un credo, un ritual
y una organización eclesiástico-político-financiera considerada
necesaria para la salvación del hombre, y esa institución es la Iglesia
Católica”. Faltaría por agregar que ante el
derrumbe total de una sociedad como la dominicana, si no la italiana o la
española, todas modelos de cristianismo, los beneficiarios de aquella
sociedad eclesiástica económico-político-financiera tienen que
inventarse algo con que pretender justificar su rotundo fracaso, y ese
algo es el burdo y vulgar pretexto del satanismo. La sociedad dominicana ha sido esquilmada y
explotada por la Iglesia Católica desde la época de la Colonia, pero por
sobre todo, desde que en 1954 se estableció el Concordato entre el
dictador Trujillo y la Iglesia Católica, que todavía perdura. Y esos parásitos
ensotanados quieren que siga por siempre, para ellos seguir enriqueciéndose. |