Senado y Poder Ejecutivo, incluyendo su encargado jurídico, están involucrados de pies a cabeza y en cuerpo y alma en sucio asunto falsificación ley sobre destino recursos provenientes lavado dólares

 

La falsificación de la ley que debía ser promulgada respecto al destino de los recursos incautados a los involucrados en la práctica económico-financiera del lavado de dólares, es un hecho que pone en franca evidencia que tanto la cámara de senadores como el Poder Ejecutivo, incluyendo su encargado jurídico, están involucrados de pies a cabeza, y en cuerpo y alma en ese sucio asunto.

Pero mueve a sospecha que el obispo Mamerto Rivas, que últimamente había declarado que el problema económico se estaba tornando acuciante para la Iglesia Católica en el país, haya salido en forma alegre acusando al narcotráfico de la alteración del proyecto de ley.

En realidad cabe preguntarse uno mismo, ¿y qué ganaría el llamado narcotráfico con ello?

Es claro que nada, por lo que resulta harto evidente que quienes produjeron la alteración son gentes que están dentro del mismo Senado y dentro del mismo Poder Ejecutivo, y lo hicieron buscando beneficiarse con el uso de los bienes y dineros incautados.

Sobre el presidente del Senado, Andrés Bautista, recae la responsabilidad principal, teniendo lógica y sentido la propuesta de que deba renunciar, tanto como presidente del Senado, como renunciar como senador.

Y es posible que por ahí se encuentre una punta que conduzca a quiénes y por qué mataron al senador mafioso Darío Gómez.