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Que
Rafael Hipólito Mejía renuncie cuanto antes de la presidencia de la República
antes de que de buenas a primeras nos meta en un "toyo" del cual
jamás podamos salir Analizando y estudiando con
toda serenidad y sin pasión las perspectivas que encierran el futuro próximo
para el país y el pueblo dominicanos, parece ser que no queda otra
alternativa, una vez que el gobierno del PRD y de Rafael Hipólito Mejía
no deja otra posibilidad, que la de que el pueblo desde ya empiece a
reclamar y a luchar para que Rafael Hipólito Mejía renuncie cuanto antes
de la presidencia de la República, no vaya a ser cosa que de buenas a
primeras nos haya metido en un "toyo" o lío del cual jamás
podamos salir. Su alocada carrera de préstamos,
su desquiciada manía de emitir bonos soberanos. Su manifiesto e inequívoco
espíritu genuflexo ante los poderes extranjeros monopolistas. Su
genuflexa actitud antinacional ante la presencia masiva de haitianos y su
complicidad para darle la nacionalidad dominicana a más de un millón de
haitianos residentes ilegalmente en el país. Su falta de carácter para
tratar con ecuanimidad y equidistancia los conflictos que surgen. La forma chapucera con que
aborda los problemas nacionales y sociales. La alta corrupción imperante
en el seno de su gobierno. La pobreza y miseria en que
ha sumido al país. Todos estos aspectos no dejan
lugar a dudas que el pueblo y país se están acercando al epicentro de
una tormenta que implica, que si Rafael Hipólito Mejía y su clan de
desaprensivos siguen ahí, no cabe duda, que se hundirá totalmente al país. ¡Qué renuncie y qué se
largue ya! |