Para que haya elecciones libres y democráticas hay que eliminar el Concordato y que la llamada "Participación Ciudadana" de los jesuitas quede fuera de asuntos electorales

 

Mientras las elecciones sean controladas por los grupos que monopolizan las riquezas del país y que controlan en forma absoluta a las FF. AA. y a la P. N. poniéndolas al servicio de sus exclusivos intereses, los politiqueros de los tres partidos y sus satélites seguirán haciendo de las suyas.

Del mismo modo, mientras la Iglesia Católica, con el cardenal Hidelbrando Borgia López Rodríguez, Agripino Núñez y su partido político de los jesuitas llamada "Participación Ciudadana", estén entremetiéndose en los asuntos electorales como una manera de manipular la soberana voluntad popular, las elecciones y con ello el ejercicio de la democracia, se irán desacreditando más y más.

La misma Junta Central Electoral (JCE) siempre es constituida a conveniencia de los partidos tradicionales. Y en el último caso se constituyó exclusivamente con miembros del PRD, dándosele la presidencia al señor Morel Cerda para que éste pudiese salir de la quiebra financiera en que cayó después del gobierno de Salvador Jorge Blanco, debido a una vida y prácticas contrarias a las normas morales vigentes en la sociedad; son estos factores los que han determinado el total descrédito de las llamadas elecciones.

Para que haya elecciones libres y democráticas hay que eliminar la incidencia en los certámenes electorales de todos estos nefastos factores que obstruyen que el Estado se democratice y con él toda la sociedad dominicana.

Hay que eliminar el Concordato y mandar a las iglesias religiosas, a los católicos o evangélicos para sus casas. El que quiera religión que se meta en su iglesia, pero no en la JCE.

Que la llamada "Participación Ciudadana" de los jesuitas quede fuera de los asuntos electorales.