Acelerado afán tomar dinero prestado y emitir bonos soberanos de Rafael Hipólito Mejía y su equipo de gobierno tiene como único propósito sacar y acumular fortunas personales cuantiosas por medio de la corrupción administrativa

 

Resulta inconcebible que los bonos soberanos hayan sido usados para la construcción de aceras, contenes y alcantarillados en las distintas provincias y municipios del país, tal y como se confiesa en el informe sobre el movimiento de efectivo de los bonos soberanos hecho por la Contraloría General del gobierno de Rafael Hipólito Mejía.

En cabeza de nadie que esté cuerdo cabe endeudar a todo un país en forma tal que se compromete hasta su futuro y con éste la suerte y el destino de sus generaciones venideras, para construir aceras, contenes y alcantarillados.

Este hecho viene a comprobar que el acelerado afán de tomar dinero prestado evidenciado por Rafael Hipólito Mejía y su equipo de gobierno, es obra de muchas cosas oscuras y sucias, pero no por el interés de encontrar una vía sana para desarrollar el país y enfrentar sus problemas con vista a solucionar los asuntos cruciales del bienestar de la gente.

Con esas confesiones contenidas en el mencionado informe queda  en claro que los préstamos, y los bonos, que son otra  modalidad de préstamo, lo que persiguen

es que los incumbentes del gobierno tengan recursos de los cuales sacar y acumular fortunas personales cuantiosas, necesaria y obligatoriamente por medio de la corrupción administrativa imperante.